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Grandes Amaestradores de Psiquiatras

Ya están aquí

Ya están aquí

¿Tan lejanos están los nuevos tiempos con los que soñamos, aquellos que nos han sido prometidos en innumerables profecías, esos tiempos en los que todos nos consideremos hermanos y, como tales, convivamos en el respeto, la solidaridad y la armonía con la naturaleza? Mi amigo Marcos Lucio, que trabaja en una pequeña radio de San Marcos Sierras, en la provincia de Córdoba (Argentina) –sí, ese pueblo, cerca de Capilla del Monte, en el que se ven tantos ovnis, viven tantos hippies, tantas sectas exóticas se han radicado y tantos personajes estrafalarios realizan proyectos tan extraños–, entrevistó hace unos meses a dos sabios visitantes de la nación coya, que dijeron, entre muchas otras, cosas como éstas:

«Desde hace, por lo menos, 12.000 años, nuestras culturas se han desarrollado en diferentes regiones de este continente. El principio, la base de estas culturas es la espiritualidad, es vivir en armonía con la naturaleza, y a esa naturaleza la llamamos Pacha ‘el Cosmos, el Universo’, porque Pacha significa ‘espacio-tiempo’, y comprendemos que todos somos parte de ese Pacha, nadie está afuera. Tú, yo, el ave, el perro, el agua, el viento, el sol, el río, todos somos parte del Pacha. Y cuando este Pacha nos da la luz del sol, nos da la vida, porque sin el sol no es posible la vida, porque sin el sol no metabolizamos las proteínas, no adquirimos la vitamina D que sólo se adquiere mediante los rayos solares; y cuando nos brinda el aire nos está dando vida, nos está nutriendo, nos nutre a través del fruto de la tierra. Entonces, cuando tú comprendes que este Pacha te está nutriendo, te está alimentando, y comprendes que está cumpliendo la función de madre, entonces le llamarás Pachamama, comprenderás que eres hijo de este cosmos, de este espacio-tiempo, de esta realidad. Y entendiendo que nadie está afuera, en ningún rincón del mundo, nadie puede negar que es hijo de Pachamama, nadie puede negar que todos somos hermanos. Ésa es nuestra cosmovisión, nuestro pensamiento, nuestra realidad, y así fue por miles de años, hasta que llegaron ellos.»

«Porque ellos tienen otra cosmovisión, un pensamiento egocéntrico, ellos se creen los dueños de todo el cosmos, se creen por encima del cosmos, a diferencia de nosotros que no nos sentimos ni arriba, ni abajo, ni adelante, ni atrás: somos “parte de”.»

«Nuestro emblema (nuestra bandera) la wiphala, –tal vez la habéis visto– está conformada por cuadraditos de colores, de los siete colores del arco iris; a través de este emblema nuestros ancestros nos han enseñado que podemos ser (y de hecho lo somos) de diferentes colores, porque somos diferentes, y ésta es una de las maravillas de la existencia, porque podemos mirarnos y admirarnos en nuestras diferencias pero comprendernos hermanos, todos unidos en un solo emblema, diferentes colores en un solo emblema: la diversidad, la pluralidad en la unidad.»

«Hermano, no sentimos rencor, sólo estamos pidiendo respeto. Y ahora levantamos nuestras voces porque no pudimos hacerlo en 500 años, porque si en estos 500 años lo hubiésemos hecho nos habrían cortado la lengua –de hecho lo hicieron con nuestros ancestros–. Pero en este nuevo tiempo, en este nuevo pachacuti, que se ha iniciado en 1992, volvemos a alzar nuestras voces porque el Pacha nos acompaña, porque éste es el tiempo, ésta es la era del resurgir de los principios ancestrales espirituales de las culturas de los pueblos originales de este continente.»

En la entrevista, los sabios explican de qué manera se organizaba (y se organiza) su sociedad, sociedad que funcionaba como una democracia directa y en la que no existía el hambre. Escucharlos me ha permitido reflexionar sobre muchas cosas importantes y ha encendido en mí una luz de esperanza, como que, sin darnos cuenta, todos los sueños pudieran hacerse realidad, y como si el alba tan esperada ya estuviera aquí. Y quisiera compartir mis sueños con todos ustedes, mis amigos.

Escuchen la entrevista completa, vale la pena. Un abrazo.

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13 comentarios

Láinos -

El único imperativo ético es la necesidad.

Dolor S. Quetengo -

No se debe argumentar desde el principio de autoridad.
De lo contrario queda la autoridad y se omiten los argumentos.
Al Comandante Marcos se le dan por ausentes las razones, aunque no le falte cierto verticalismo preocupante en su escueto desarrollo de premisas (con premisas voy a cantar, aunque no esté convidao...).

marcos -

En tren de citar: Mariátegui, J. - 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana- El problema del indio EN
http://ar.geocities.com/proyectoinacayal/bibliotecaInacayal.html
Durante muchos años el libro de cabecera del Che.
Buen provecho!!!

Ladino Rencor -

Me adhiero al llamado a la camorra del Comandante. Veo, al final de los comentarios, un peligroso espíritu conciliador que sólo puede conducir al conformismo onano-autodigestionista. Hago mi aporte a la siempre necesaria discordia: los indígenas eran una manga de atorrantes que antes de conocer a ningún cristiano/cretino ya se achuraban entre ellos sin timideces. Ahora resulta que son, los mencionados indígenas, la mar de buenitos desde tiempos inmemoriales. Pero… ¡Por favor! ¿No estaremos frente a un racismo positivo? ¡Guarda! ¡Ojo al piojo! Nadie es étnicamente y a priori mejor que nadie. Gran culpa de este neo-“buensalvajismo” se lo debemos al eternamente cursi Eduardo Galeano y sus “venas abiertas” (ojala fueran las de él). Dicho esto quedo a la espera de los insultos y desprecios del caso. ¡Patria o suerte! ¡Hasta la victoria los lunes de 15,00 a 19,00 hs.!
El Director
P.D.: sobre los elogios a la economía indígena, leer material referido al “modo de producción asiático” . Cosas del loquito Engels…

marcos -

Y? acaso se acabaron los comentarios, sangre de archatas?

Bea -

Qué lindo es visitarte de tanto en tanto y encontrar estos personajes esperpenticos (mejorando lo presente).
Perdón perdón, qué grande sos.
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Vernieri -

Y usted, rojillo, circule también (hoy se va a ir alguien calentito a casa).

Vladimir Ilich -

No me toque el empirocriticismo que me irrito.

Nefasto Alcuete -

A todas vistas mi llamado a la gordura ha hecho efecto. Estamos todos más gordos.
En fin… que no era mi intención producir un efecto invernadero en esta carismática blog de don Vernieri. Por el contrario, me guiaba, y me guía, un afán reivindicativo del anti-heroicismo de estirpe hammettiana, mayormente.
Agradezco al Sr. Perdón su sensible y culta defensa de mis argumentos.
Agradezco a la Sra. Gafas su valiosa enumeración a beneficio de inventario.
Agradezco al Sr. Vernieri su inestimable aporte al conocimiento, siempre necesario, del contenido de algunos diccionarios que, no por ser ligeramente desactualizados, son menos valiosos. Bien sabido es que la “dernier règle” no siempre es la más conocida, incluso para los experimentados buceadores de mamotréticos volúmenes.
Con todo respeto y la mayor atención…

Vernieri -

Caballeros… señorita… tengamos el pachacuti en paz.

Don domingo: Perdonado está, pero más que descabalgando a nadie me lo veo con unas boleadoras de bufanda. No se apresure a enterrar al señor Augusto Empiro, quien, a diferencia de su prima Amparo, goza de buena salud (empirocriticismo. Tendencia filosófica del siglo XIX, que se centra en el análisis crítico de la sola experiencia prescindiendo de cualquier consideración metafísica). La laguna Merín es bella tal cual: mansa y serena, casi tanto como los sedosos rulos de la señorita Gafas.

Y ahora, por favor, circulen.

Juan Domingo Perdón -

Perdón por terciar en la disputa, pero no ha de faltarle razón, en parte, a lo que colige Don Nefasto.
Se me hace que el hombre quiere bajar del caballo a algún cacique aprovechado y de paso agitar las aguas de la Laguna Merín, tan quietecitas ellas.
Ahora que, y hablando de todo un poco, bien mirado, tampoco esta "empirocriticismo" en el Cementerio Augusto, y Vladimir Ilich tan tranquilo...
Doña Leonor, no sea tan almidonada, mujer, y suelte esa melenita de oro, haga el bien. Con perdón... Juan Domingo... Perdón.

Leonor Gafas -

Cinco cosas, señor Alcuete:

1. Nadie le prohíbe que se fume su colectivo diario.

2. Si chupara menos asfalto, se le vería más sencillo y rubicundo (¡las bondades de lo bueno son obvias, hombre!).

3. No vaya a creerse que el “bien pensar” es tan cómodo y rutinario: de hecho, ‘acriticismo’ ni siquiera figura en el DRAE.

4. Lo que el pasto le diga va a misa, y si la tierra lo ensucia, se baña.

5. Pida hora en el cibercafé y podrá escuchar al cholo. Aprenderá.

Suya.

Nefasto Alcuete -

Isidorito Cañones o la poética del “buen salvaje”

Entre la sencillez rubicunda de la metáfora indigenista y la engorrosa parafernalia de las urbanas miserias, me quedo con esta última.
Nada más obvio que las bondades de lo bueno, nada más rutinario que las comodidades del “bien pensar” ecologista/proteccionista/
amparo-acriticista.
¡A chupar asfalto, compadres! ¡A chupar asfalto! Que el pasto miente y la tierra ensucia.
¡Velay de la banda ancha!
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