
En este momento, son las dos cincuenta y nueve. Llueve y ni cuenta se da el Dios celeste de este vaivén terrestre atroz. Es más, consiento que este viento zumbón y pertinaz, a Dios, ni lo conmueve.
Nieve cayó aquí, en Badajoz. Ni paz ni perdón: desaliento, peste, desdén…
Para quien deteste el sufrimiento, con mi más precoz frenesí, escribí, audaz, mi cuento agreste, que es éste, bien breve:
Llueve, sopla el viento, cayó nieve en Badajoz –a Dios le importa un pimiento– y son las tres.
¿No te conmueve?
Autor: koalipso
..."zumbòn y pertinaz"...mmmmmmmmmm.... me parece q dios no acude a esas palabras
Fecha: 16/04/2006 02:23.
Autor: Foster Douglas
DEMOSTRACIÓN TEOLÓGICA
El viento es "zumbón".
Dios no acude a la palabra "zumbón". Yo tampoco.
En realidad nadie acude a la palabra "zumbón". En realidad nadie acude a ninguna palabra.En realidad a las palabras no se acude. Se acude a los actos patrios, a los exámenes de marzo, a las manifestaciones en apoyo a la revolución cubana.
De este modo, Dios y todos nosotoros unificamos nuestras respectivas conductas respecto a las aplicaciones del verbo "acudir". Ergo... Dios y todos nosotros somos uno en la diversidad. Esto demuestra, de manera concluyente, que si nosotros existimos, Dios también existe. Sólo queda por responder una interrogante: ¿nosotros existimos? ¿Eh?
Fecha: 18/04/2006 10:50.